Visita

La huella de los migrantes en Chile en el Archivo Nacional

por Francisco Castillo Cristi
Licenciado en Diseño
Bachiller en Bibliotecología y Archivística

A dos meses del inicio de las IV Jornadas sobre Objetos y Cultura Material: Objetos migrantes, me encontré con la más grata sorpresa visitando el Archivo Nacional Histórico. Se trata de la exposición “Todos los nombres: la huella de los migrantes en Chile”, que fue exhibida inicialmente con motivo del Día del Patrimonio Cultural y sólo durante ese fin de semana, pero ahora, para quienes no pudimos visitarla en esos días,  está nuevamente en exhibición en la sala Los Conservadores hasta el 31 de agosto.

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Vista parcial de la exposición en el Salón los Conservadores del ANH. Fotografía: Fco. Castillo Cristi

Menciono las IV Jornadas que organiza el CECLI, pues esta exposición no puede representar mejor el espíritu de un encuentro que buscará comprender el fenómeno migratorio desde su evidencia material.  Del mismo modo esta  exhibición curada eminentemente a partir de documentos provenientes de los distintos fondos documentales que custodia el Archivo Nacional,  da a conocer, como su nombre señala, la huella de los migrantes en Chile, evidenciada en diversos soportes manuscritos, mecanografiados y gráficos.  Y es que los documentos de archivo son precisamente y por excelencia “el testimonio material de un hecho o acto realizado en el ejercicio de sus funciones por personas físicas o jurídicas, públicas o privadas, de acuerdo con unas características de tipo material y formal.”[1]. Conforme a la teoría archivística, el documento, como se evidencia en esta exposición, constituye una demostración fehaciente de que el fenómeno migratorio en este territorio austral,  es de tan larga data como su propia historia.

La exhibición contempla distintos periodos e hitos de la historia marcados por la migración, mostrando con ello algunas de las diversas circunstancias que han conducido al desplazamiento de personas. Específicamente es posible observar aquí, la trata de esclavos, la colonización de territorios, el refugio, el exilio y la búsqueda voluntaria de mejores condiciones de vida. En progresión histórica – y debo destacar que para quienes sienten alguna inclinación por la diplomática, resulta de enorme interés visualizar la evolución formal de los documentos, tanto es sus soportes materiales como en las técnicas de registro aplicadas – el relato inicia en la Colonia con la migración forzada de africanos traídos como esclavos a Chile, un interesante documento reproducido para la exhibición consagra los últimos días de esta oscura etapa a comienzos del siglo XIX: la solicitud de una esclava por la libertad de su hija, quien habría sido vendida estando vigente la ley de libertad de vientre.

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Reproducción documento en que María de los Dolores Álamos, esclava, solicita la libertad de su hija. Santiago, sin fecha. ANH, volumen 224, foja 33. Fotografía: Fco. Castillo Cristi

Luego, un documento original escrito con perfecta caligrafía decimonónica nos transporta a mediados de ese siglo, momento de la historia nacional marcado por el interés de la joven nación por incentivar la inmigración europea, especialmente para la colonización de los territorios del sur. Da cuenta de esto, el original de una ley promulgada en 1853 otorgando subvenciones a los barcos que trajeran consigo migrantes. Destaca también de este periodo, un documento del Ministerio del Interior, con fecha de 1848, que “concede a Don Claudio Gay los derechos y prerrogativas de ciudadano legal chileno, como un premio de sus importantes trabajos en servicio del Estado”. La presencia de este documento invita a preguntarse cuántos otros habrá en los fondos del Archivo que evidencien el avecindamiento de tantos otros destacados extranjeros que han sido imprescindibles en la edificación política, económica y cultural de este país. Pienso de inmediato en grandes personajes de nuestra historia que obtuvieron la nacionalidad por gracia debido a “sus importantes trabajos en servicio del Estado”, como el venezolano Andrés Bello o el polaco Ignacio Domeyko, que a diferencia de Gay, hicieron de Chile su hogar hasta el día de su muerte.

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“Lei sobre los buques que conducen emigrados a los territorios de colonización” Octubre 6 de 1853. ANH, Fondo Ministerio de Interior, Volumen 190, foja 79. Fotografía: Fco. Castillo Cristi

La primera mitad del siglo XX por su parte, evidente por sus documentos ahora mecanografiados, dan cuenta de otras formas de migración forzada, y que en el contexto de eventos como la Guerra Civil Española, el Holocausto Judío y la Segunda Guerra Mundial, se materializó en la quizás más dramática expresión de los desplazamientos contemporáneos, y que en efecto también ha marcado estas primeras décadas del siglo que vivimos con el éxodo sirio: huir de la tierra de origen para buscar refugio ante la amenaza de ser perseguido o asesinado. Uno de los documentos que evidencia la inmigración de refugiados en la muestra es la lista de los más de 2.200 españoles que llegaron a Valparaíso en el Vapor Winnipeg, por la gestión de Pablo Neruda como Cónsul del gobierno de Pedro Aguirre Cerda, escapando de la persecución de la dictadura fascista de Francisco Franco en 1939.

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Nómina de los pasajeros refugiados españoles, llegados por el vapor Winnipeg, 30 de agosto de 1939. ARNAD, Fondo Ministerio de Relaciones Exteriores, volumen 4179. Fotografía: Fco. Castillo Cristi

Las dictaduras y las migraciones forzadas guardan un estrecho vínculo de causa y consecuencia. Y la historia nacional no ha estado exenta de ellas mediante el destierro como mecanismo de opresión. El siglo XX chileno vivió numerosos episodios de exilio de personas, no obstante, durante la dictadura de Augusto Pinochet fue cuando emigraron del país el mayor número de exiliados políticos de nuestra historia. En la exposición, un panfleto con la consigna “Fin al Exilio” realizado con la técnica de serigrafía, con motivo del Día Internacional de los Derechos Humanos, y actualmente conservado en el Fondo Comisión Chilena de Derechos Humanos del Archivo Nacional, nos recuerda a los 200 mil chilenos que vivieron el exilio tras el Golpe Militar de 1973.

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Serigrafía “Fin al exilio” elaborada por el Comité Pro-Retorno de Exiliados como convocatoria al Día Internacional de los DD.HH. sin fecha. ARNAD, Fondo Comisión Chilena de Derechos Humanos, Caja 320, expediente 1, pieza 1. Fotografía: Fco. Castillo Cristi

Finalmente una serie de retratos que flanquea la muestra, y una proyección de fotografías digitales, reflejan el flujo migratorio actual, esta vez protagonizado por personas de distintos países latinoamericanos, como Perú, Colombia, Venezuela, Ecuador y Haití, quienes han dejado atrás sus hogares motivados por el anhelo de encontrar en Chile un entorno más seguro, mayores oportunidades, mejores condiciones de vida, o  tantas otras importantes razones. “Todos los nombres: la huella de los migrantes en Chile” es una exposición necesaria y bien recibida, pues pone a disposición de toda la comunidad el testimonio de una historia que nos concierne a todos y todas, seamos nacionales o inmigrantes. Pues como bien dice Jorge Drexler en su canción Movimiento: ¨somos una especie en viaje, no tenemos pertenencias sino equipaje¨. La invitación entonces, es a contemplar y analizar estas y otras evidencias presentes en los documentos de la muestra, reflexionar sobre un fenómeno tan inherente al ser humano como es el migratorio y por qué no también, a aventurarse a descubrir tantos otros documentos de interés custodiados por el Archivo Nacional.

Todos los nombres: la huella de los migrantes en Chile
Hasta el 31 de agosto de 2018
Lunes a viernes, de 09:00 a 17:30 hrs
Entrada liberada.
Archivo Nacional Histórico
Miraflores 50, Santiago de Chile.


[1] DICCIONARIO de Terminología Archivística. Comisión de Terminología de la Dirección de Archivos Estatales. (Madrid: Ministerio de Cultura, 1993).