Entrevista

Below the Surface. Entrevista a Jerzy Gawronski.

En el cauce de los ríos no solo fluyen agua y fauna, sino también cosas. Objetos que se pierden, objetos que se botan. Objetos que pertenecieron a otra época y reposan en forma de sedimento. Lejos de desaparecer, muchos de ellos persisten en el tiempo, implacables, fundiéndose y confundiéndose con otros, y asentándose en el fondo acuoso, hasta que un día vuelven a ver la luz. En Amsterdam, ese día llegó hace algunos meses atrás, cuando se lanzó la página web de Below the Surface (“Bajo la superficie”), un monumental proyecto de investigación arqueológica emprendido en esa ciudad, particularmente en el lecho del río Amstel. Durante siglos este río fue el eje social, cultural y económico de la ciudad, hasta que en 2003 se inició una serie de drenajes para poder construir una nueva línea de metro. A lo largo de 9 años de excavaciones, el equipo del proyecto encontró alrededor de 70.000 objetos que resumen milenios de historia, desde el 119.000 a.C. hasta el 2005. Conforme las excavaciones avanzaban, el equipo fue encontrándose con objetos cada vez más antiguos: el pasado quedó depositado en lo más profundo del río. Entre los hallazgos, destacan fragmentos cerámicos, conchas, huesos, llaves, clavos, hebillas, botones, monedas, dedales, cuchillos, tijeras, peines, cámaras fotográficas, juguetes, armas, celulares, credenciales y tazos de Pokemón. Gran parte de ellos -casi 20.000- pueden contemplarse en la web del proyecto, acompañados de fotografías y fichas muy completas. Incluso, una preciosa herramienta de esa página, “Create your own display”, permite seleccionar, coleccionar y exhibir los hallazgos que nos parezcan más interesantes y curiosos.

CECLI BTS

Como CECLI nos sentimos maravillados ante este descubrimiento y, sobre todo, frente al modo en que Below the Surface ha dispuesto sus tesoros a la comunidad, a través de la web, de exposiciones en la actual estación de metro Rokin, de un documental y de un libro, Stuff. Para ahondar aun más, conversamos con Jerzy Gawronski, jefe del Departamento de Monumentos y Arqueología de la ciudad de Amsterdam y líder del proyecto. Jerzy es especialista en Arqueología Medieval y cuenta con varios postgrados relativos a su disciplina. Además, es docente de la unidad de Arqueología Urbana y Marítima de la Universidad de Amsterdam. ¡Estamos felices de compartir esta preciosa entrevista que nos concedió!

¿Cómo y cuándo comenzaste a involucrarte en Below the Surface?

Me involucré desde el principio. Como arqueólogo de la ciudad soy responsable de la  gestión patrimonial y arqueología en todos los proyectos de construcción emprendidos en Amsterdam, incluyendo el Metro. Below the Surface partió en 2003 y durará hasta este año.

¡Cuéntanos más de ese proyecto!

El proyecto consistió, por una parte, en trabajo de campo, con 20 a 50 arquéologos trabajando bajo tierra en diferentes sitios. Cada exploración duraba un par de meses. La otra parte consistió en labores de procesamiento y conservación de los objetos encontrados, creación de una base de datos digital, reconstrucciones en 3D del lecho del río y las locaciones de los hallazgos, y análisis e interpretación del material recabado, las cuales fueron llevadas a cabo por un equipo de más de 100 especialistas, quienes contribuyeron en áreas específicas para la categorización de los hallazgos. Un reporte completo de este trabajo se encuentra en este artículo de la página web.

¿Cuál(es) de los objetos encontrados en las excavaciones fue(ron) tus favoritos? ¿Por qué?

Más que los objetos, su cantidad y variedad fueron favoritas para mí, la diversidad de historia material irradiada por el río Amstel fue un resultado especial. Muchos de ellos entregan detalles sobre la vida cotidiana, como los objetos desechados o perdidos.

NZD1.00093KST004(01)

Tazo de Pokemón, 2011. Fotografía de Belowthesurface/Harold Strak.

NZD1.00090PLT003(01)

Cono de pino, c.1300-1700. Fotografía de Belowthesurface/Harold Strak.

¿Cuáles fueron los más pequeños? ¿Y los más grandes?

Los más pequeños fueron pequeños huesos de 3 mm., mientras que el más grande, un ancla de dos metros de largo.

NZS1.00011MTL001(01)

Ancla, c. 1850-1880. Fotografía de Belowthesurface/Harold Strak

¿Qué objeto(s) crees que representa(n) mejor la esencia de la ciudad de Amsterdam?

Organizamos los objetos encontrados a partir de 10 categorías funcionales, relativas a la  historia material de la ciudad. Cada una de esas categorías representa un elemento característico de la vida urbana de Amsterdam: 1. Construcciones y estructuras, 2. decoración de interiores y accesorios; 3. distribución y transporte; 4. artesanía e industria; 5. alimentación y consumo; 6. ciencia y tecnología; 7. armas; 8. comunicación e intercambio; 9. juegos y recreación; 10. artefactos personales e indumentaria

¿Qué objeto(s) crees que representa(n) mejor el espíritu del proyecto Below the Surface?

La combinación de restos antiguos y recientes de cultura material: tenedores plásticos con unos viejos hechos de estaño, celulares con lápices o antiguos stylus, tarjetas de crédito con monedas, etcétera.

NZD1.00547KST002(01)

Tenedores de plástico, c. 1950-2000. Fotografía de Belowthesurface/Harold Strak.

NZD1.00088FAU044(01)

Stylus o punzón de escritura, c. 1350-1400. Fotografía de Belowthesurface/Harold Strak.

“Below the Surface” es un nombre interesante para este proyecto, ya que no solo refiere a las excavaciones y sus consiguientes hallazgos, sino también a los objetos encontrados en tanto piezas elementales -y no superficiales- para la reconstrucción de la historia y el arte de la ciudad de Amsterdam. ¿Nos puedes contar más acerca de la elección de este nombre?

Las fosas de la construcción del metro nos dieron acceso a todo un mundo bajo nuestros pies. “Below the Surface” ofrece otra dimensión de la ciudad, desde el ambiente construido que está sobre la superficie: su historia contada por objetos y una multitud de otros restos físicos, como estratos de suelo, ecología, basamentos, artefactos, estructuras, calles viejas, etcétera. “Underground” habría sido una noción muy estrecha, mientras que “Below the Surface” también implica que hay más por descubrir, que los hallazgos del metro son solo el comienzo. Queremos extender nuestro proyecto hacia otros fondos urbanos que están escondidos o presentes en la ciudad, como sistemas de alcantarillado, restos de antiguos edificios, cementerios, sistemas eléctricos y energéticos, etcétera.

¡Cuando vimos las noticias sobre este proyecto nos sentimos felices, pero también nostálgicos! Recordamos las oficinas de objetos perdidos que hay a lo largo del mundo, así como también los objets trouvés callejeros. Y, obviamente, nuestros propios objetos perdidos. ¿Acaso alguna persona encontró en el sitio web del proyecto, o en sus exhibiciones, un objeto que le perteneció?

Nadie ha reclamado como suyo algún objeto hasta ahora. En arqueología, el 99% de los hallazgos son objetos perdidos y reencontrados que provocan nostalgia. Ese es un valor básico. En Below the Surface ese es un valor aun más fuerte porque muchos objetos corresponden a las décadas de 1990 y 2000, y los reconocemos como parte de nuestro pasado reciente.

NZD1.00323KST001(01)

Celular, c.1998-2005. Fotografía de Belowthesurface/Harold Strak.

nzd1-00537mix00101.png

Rollo fotográfico, c. 1990-2005. Fotografía de Belowthesurface/Harold Strak.

Hace algunas semanas, una de las integrantes de nuestro equipo comenzó a dar un curso sobre literatura y cultura material para adolescentes. En la primera clase, ella les mostró el sitio web de Below the Surface y les pidió que crearan sus propias exhibiciones, eligiendo los que les parecieran más curiosos. Con ese ejercicio, aprendieron sobre gabinetes de curiosidades y cultura material. Incluso crearon pequeños relatos inspirados por esos objetos. ¿Sabes qué otros usos le han dado a esta maravillosa vitrina digital? ¿Cómo ha sido la recepción de esta herramienta?

Ese es exactamente uno de los propósitos de Below the Surface: que la gente y los niños se familiaricen con el mundo material, con los rápidos cambios que sufre nuestro entorno físico cotidiano, a través de una infinidad de objetos que permiten establecer paralelos entre el pasado y el presente. Cada tiempo y cada edad tiene sus propios valores e ideas respecto de la tecnología y el diseño y lo que parece moderno puede ser, de hecho, muy antiguo, quizás con una forma diferente pero con la misma función. Hace algunos años creamos dos pequeños catálogos de hallazgos plásticos y de piedra, para que los niños descubrieran, identificaran y clasificaran objetos y fragmentos de materiales como si fueran hallazgos arqueológicos “reales”.

¿Cuándo y por qué decidieron compartir todos los hallazgos a través de distintos tipos de medios (página web, libro, documental y exhibiciones en el metro)?

Como arqueólogo municipal constantemente se me pide dar cuenta de mi “trabajo científico” en la esfera pública. El libro fue concebido como una necesidad por documentar los hallazgos, y elegimos un formato específico, con 10 capítulos. Las vitrinas fueron creadas gracias a la oportunidad de trabajar en el marco de un proyecto de ingeniería pública de gran escala: la estación del metro es un espacio público que invitaba a desarrollar ese concepto. La página web es parte de esta vitrina, porque explica y permite acceder y conocer los hallazgos y todo el proyecto en general. El documental lo comenzamos desde el primer año, cuando invité a un equipo de filmación a grabar nuestro trabajo de campo, sin saber con qué nos encontraríamos o qué dirección tomaría el proyecto, así que el filme es parte del viaje de descubrimiento.

NZR2.00932CER001(01)

Plato de porcelana, c. 1920-1936. Fotografía de Belowthesurface/Harold Strak.

NZD1.00540MIX001(01)

Anteojos, c. 1975-2000. Fotografía de Belowthesurface/Harold Strak.

Walter Benjamin escribió una vez que “el lenguaje ha dejado indudablemente claro que la memoria no es un instrumento para conocer el pasado, sino sólo su medio. La memoria es el medio de lo vivido, como la tierra viene a ser el medio de las viejas ciudades sepultadas. Quien quiera acercarse a lo que es su pasado tiene que comportarse como un hombre que excava. Y, sobre todo, no ha de tener reparo en volver una y otra vez al mismo asunto, en irlo revolviendo y esparciendo como se revuelve y se esparce la tierra”. ¿Volviste a algunos de los sitios de excavación con un sentido renovado del lugar? ¿De qué modo las excavaciones cambiaron tu visión de la ciudad?

El río Amstel cambió mi visión de la ciudad, y las excavaciones que hicimos en su lecho posibilitaron el descubrimiento de esa memoria material con todas sus potencialidades y propiedades. Ahora los sitios excavados se transformaron en estructuras concretas (túneles y estaciones de metro) pero, en las profundidades, las bóvedas de la estación Rokin cuentan con depósitos arqueológicos de 3.000 cajas de material, huesos y fragmentos, que fueron almacenados en el lugar en que reposaban antes de las excavaciones. Esos depósitos son el alma material de la estación.

El hecho de que los seres humanos generamos mucha basura -al punto de estar creando una nueva capa geológica- es sorprendente. Como sea, nos parece que las excavaciones de este proyecto abordan precisamente ese tipo de material. ¿Tuvieron problemas separando los hallazgos “interesantes” de lo que era simplemente “basura”? ¿O todo lo que encontraron fue considerado valioso? ¿Dónde trazaban la línea entre tipos de basura?

Cada periodo y cada tiempo tiene su propia basura, cada zona urbana produce sus propios desechos. La topografía funcional del río (su ubicación específica en una cierta zona urbana) es una importante característica a sopesar en la interpretación de la basura.  En otras palabras, el contexto importa incluso si se trata de basura.

NZD1.00447MTL017(01)

Correa metálica de reloj, c. 1975-2005. Fotografía de Belowthesurface/Harold Strak.

NZD1.00450KST001(01)

Caja de ampolleta, c. 1975-2000. Fotografía de Belowthesurface/Harold Strak.

¿Cuál es el futuro de Below the Surface? ¿Tienen planeadas algunas actividades futuras que quieran contarnos? ¿Cuáles han sido las repercusiones sociales y culturales de este proyecto?

Below the Surface ha sido visitado de manera monumental y siguen sumándose nuevas reacciones de la gente. Casi 2.000 vitrinas han sido diseñadas por personas de toda el mundo, y se siguen expandiendo. Existe la posibilidad de que el proyecto se extienda a las escuelas de Amsterdam, pero esta decisión no depende de nosotros.

¡Gracias a Jerzy por concedernos esta entrevista! ¡Y no dejen de armar sus propias vitrinas y bucear en la inmensidad de objetos dispuestos en la página web de Below de Surface!